Desafíos de la democracia para superar la crisis
postpandemia y movimientos sociales

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El 19 de junio de 2021 el Centro de Pensamiento Colombia Humana CPCH realizó el Diálogo de saberes entre el sociólogo portugués Boaventura de Sousa Santos, miembro del consejo asesor de la comisión de la verdad en Colombia y, Gustavo Petro, economista y precandidato presidencial. Ambos, pensadores de la democracia, defensores de la vida, los derechos y la paz. La moderación estuvo a cargo de la docente Hipatia Hurtado a nombre del CPCH.


En un primer bloque se dialogó sobre la democratización de la democracia en el contexto del estallido social en Colombia. Proceso que, según Petro, condensa las tensiones generadas entre un momento de carga estructural de las contradicciones (territoriales, étnicas, económicas) y un momento coyuntural donde se desnuda la política de un gobierno aporofóbico. Agravando lo anterior, en el marco internacional y “ante la crisis vital que significa la pandemia, los gobiernos con un recetario neoliberal, implementan una serie de políticas que priorizan antes que la defensa de la vida de la gente, la defensa del patrimonio de las clases más pudientes” hecho que se evidencia en la burbuja de enriquecimiento que redunda en las enormes utilidades del sector financiero.

De Sousa resalta que “Colombia es un laboratorio mundial del colapso del neoliberalismo” donde la acumulación de capital ya no basta y se pasa a atacar los derechos civiles y políticos, llevando al caos a la democracia misma.  En este escenario, destaca el papel de Cali como “capital de la esperanza, capital del futuro porque allí se juegan las contradicciones del capitalismo, el colonialismo y el patriarcado”. Coinciden los invitados en que hay un estallido de “presencias colectivas que emergen y que innovan” donde la juventud, excluida de la sociedad, ha cobrado un protagonismo que señala la falta de representatividad de la democracia en medio de un Estado monocultural, colonial de matriz patriarcal y capitalista. Surge entonces la posibilidad de alianzas entre luchas urbanas y rurales que reclaman un Estado de una matriz poscolonial plurinacional. Como afirma De Sousa en forma contundente: “Los partidos en su forma tradicional no existen más, agotaron su ciclo histórico”, este va a ser un tema central en las próximas elecciones.

En cuanto a la Educación superior y la construcción de una sociedad de conocimiento como pilar para la construcción de la paz, el senador Petro señala que, si bien los bloqueos defensivos del paro evidenciaron una politización de la juventud, “la prioridad de esta juventud no es la educación sino el hambre”.  Por ello, la propuesta educativa debe orientarse a la construcción del “intelecto general como un motor del avance de la sociedad que, pasaría por lograr una democratización de la educación superior”. La política de “calmar el hambre estudiando si el Estado lo garantiza” podría ser una respuesta genuina a las necesidades de la juventud.

Coinciden los invitados en que la colombiana, es una Universidad excluyente y desde la resistencia que ha generado esa exclusión, la juventud no desiste de aprender. Como señala De Sousa “la gente resiste porque nunca reduce la realidad a lo que existe, siempre tiene una aspiración de algo más porque sabe que lo merece”. Particularmente, los jóvenes están llevando todas las contradicciones del capitalismo donde el “40% de los jóvenes del mundo están sin empleo”. En este contexto, la educación pública debe ser también diversidad, emergencias como las Universidades Populares o la Universidad al barrio son “innovación de primera calidad con educación” en el marco territorial.

Respecto a los debates sobre las políticas de transición hacia otra matriz energética, De Sousa afirma que es momento de pensar qué es lo que queremos de una transición energética y cuáles son sus consecuencias, comenta que “lo único verde que conozco en el capitalismo son los dólares, porque siempre se busca obtener ganancia” por ello, una matriz genuina lleva al cambio en el modo de producción y en el de consumo. Al respecto Petro señala que “el tema del cambio climático atraviesa la política mundial y sus tensiones van a explicar buena parte de la movilización humana y social”. Colombia es exportador de carbón y petróleo, los grandes causantes del cambio climático, la propuesta es dejar de depender y orientar hacia economía descarbonizada centrada en la agricultura y la industria que implica pensar otro tipo de urbanismos y una reforma agraria para proteger los cuerpos de agua. El cambio climático organiza la política en forma diferente al siglo XX, ahora, ésta se configura entre el capital y la vida.

Finalmente, en diálogo sobre el sentido del Pacto Histórico, Gustavo Petro señala la permanencia de la eliminación de unos con otros en la historia de Colombia, ante la carencia de haber gestado algún pacto por la convivencia social en la construcción de la nación. Hacerlo en este momento, implica “transformaciones que apunten a la construcción de una sociedad de derechos” donde “los conflictos se tramiten de tal manera que no se elimine al contrincante”. De Sousa por su parte, afirma que “el grado mínimo de la democracia es que haya paz”, razón que hace necesario avanzar en el encuentro de fuerzas de una forma más productiva hacia “una búsqueda de hegemonía dentro de la sociedad”. Cierra diciendo: “lo que me impresiona de siempre en Colombia es que en medio de la violencia nace una creatividad política organizativa” e invita a superar unidos el periodo electoral.